Batu Caves: volví al lugar donde nació Mis Viajes Increíbles
Hay lugares que uno visita y recuerda por sus paisajes, su historia o su cultura. Y hay otros que terminan formando parte de nuestra propia historia. Batu Caves, en Malasia, es uno de esos lugares para mí, porque está directamente relacionado con el nacimiento de Mis Viajes Increíbles.
Por eso, regresar a Batu Caves no fue simplemente volver a uno de los sitios más famosos de Kuala Lumpur. Fue regresar, de alguna manera, al lugar donde empezó todo.
En este nuevo video vuelvo a recorrer Batu Caves, pero esta vez con una mirada completamente diferente. Pasaron los años, cambió el lugar y también cambié yo. Lo que alguna vez fue una experiencia de viaje terminó convirtiéndose en el comienzo de un proyecto que me llevó a recorrer destinos, grabar historias y compartirlas con miles de personas.
Batu Caves: uno de los grandes símbolos de Malasia
Batu Caves se encuentra a unos 13 kilómetros al norte del centro de Kuala Lumpur y es uno de los lugares turísticos y religiosos más conocidos de Malasia.
El complejo se encuentra dentro de enormes formaciones de piedra caliza cuya antigüedad se estima en alrededor de 400 millones de años. Con el paso del tiempo, algunas de estas cavernas naturales fueron transformadas en templos y santuarios hindúes.
Actualmente, Batu Caves es uno de los centros de peregrinación hindú más importantes fuera de India y está especialmente asociado con Lord Murugan, una de las principales divinidades de la tradición tamil.
Y es imposible llegar hasta aquí sin detenerse frente a su gigantesca estatua dorada.
Con casi 43 metros de altura, la estatua de Lord Murugan domina la entrada al complejo y se convirtió en una de las imágenes más reconocibles de Malasia.
Detrás aparece otro de los grandes protagonistas de Batu Caves: los famosos 272 escalones.
El desafío de los 272 escalones
Esta vez me tocó subirlos con aproximadamente 33 °C, algo que transforma una visita turística aparentemente sencilla en un pequeño desafío.
Los escalones, pintados con colores intensos, conducen hacia la entrada de la principal caverna del complejo. Durante la subida, además de disfrutar de unas vistas increíbles, hay que compartir el camino con visitantes, peregrinos y los famosos monos que viven alrededor de Batu Caves.
Pero el verdadero premio aparece cuando finalmente llegamos arriba.
Al atravesar la entrada, el paisaje cambia completamente.
Nos encontramos dentro de una enorme cavidad natural rodeada por gigantescas paredes de piedra caliza. La luz entra desde las aberturas superiores y crea una combinación muy particular entre naturaleza, espiritualidad y arquitectura religiosa.
La llamada Temple Cave o Cathedral Cave es la principal caverna del complejo y alberga distintos santuarios hindúes. Sus enormes dimensiones hacen que la experiencia sea todavía más impactante cuando uno la recorre personalmente.
¿Vale la pena visitar Batu Caves?
Si estás organizando un viaje a Kuala Lumpur, Batu Caves es uno de esos lugares que merece estar en el recorrido.
Además, llegar desde el centro de la capital malasia es relativamente sencillo. Una de las alternativas más utilizadas es el KTM Komuter, que permite llegar hasta la estación Batu Caves. Desde allí, el complejo se encuentra a pocos minutos caminando.
Conviene ir preparado para el calor y llevar agua, especialmente si vas a realizar la subida durante las horas de mayor temperatura. También hay que recordar que estamos visitando un lugar religioso activo, por lo que es importante respetar las normas y costumbres del templo.
Volver al lugar donde empezó todo
Pero este recorrido tiene para mí un significado diferente.
Volver a Batu Caves significa reencontrarme con una parte de la historia de Mis Viajes Increíbles.
Cuando comenzó este proyecto era imposible imaginar todos los lugares que vendrían después, las horas de grabaciones, los viajes, los kilómetros recorridos y la comunidad que se iría formando alrededor del canal.
Por eso este video no es solamente una guía de Batu Caves.
Es también un regreso al origen.
Te invito a acompañarme mientras recorremos nuevamente este increíble lugar de Malasia, conocemos su historia, descubrimos sus templos, enfrentamos los 272 escalones bajo el calor de Kuala Lumpur y llegamos finalmente al interior de sus impresionantes cavernas.
Porque algunos viajes terminan cuando volvemos a casa.
Y otros, sin saberlo, son apenas el comienzo de una historia mucho más grande.