Grab en Asia
Si estás organizando un viaje por el Sudeste Asiático, hay una aplicación que probablemente vas a terminar usando más de una vez: Grab. Para entender rápidamente de qué se trata, podríamos definirla como una especie de Uber del Sudeste Asiático, aunque en realidad ofrece bastante más que simplemente pedir un auto.
Grab permite solicitar autos, taxis y, dependiendo del destino, motos con conductor. Además, dentro de la misma plataforma pueden encontrarse servicios de entrega de comida, envío de paquetes y diferentes alternativas de pago digital.
Para quienes viajamos por Asia, su principal ventaja es muy sencilla: podemos saber cuánto aproximadamente costará un traslado, indicar el destino sin necesidad de hablar el idioma local y seguir todo el recorrido desde el teléfono.
¿Qué es Grab?
Grab es una plataforma tecnológica nacida en Malasia en 2012 que comenzó ofreciendo una alternativa a los taxis tradicionales y posteriormente se expandió por buena parte del Sudeste Asiático.
Su funcionamiento recuerda mucho a Uber: abrís la aplicación, indicás dónde estás y adónde querés ir, elegís el tipo de transporte disponible y la aplicación busca un conductor.
Antes de aceptar normalmente podés consultar el precio o tarifa estimada del traslado, dependiendo del servicio y del mercado.
Una vez asignado el vehículo, tenés en el teléfono información del conductor y del vehículo y podés seguir su llegada sobre el mapa.
Esto resulta especialmente cómodo cuando estamos en una ciudad que no conocemos.
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¿En qué países se puede utilizar Grab?
Grab tiene una presencia muy importante en el Sudeste Asiático, aunque no significa que funcione en todas las ciudades o regiones de cada país.
Es especialmente habitual encontrarlo en grandes ciudades y destinos turísticos.
Entre los países y destinos donde podemos encontrar servicios de Grab están:
- Vietnam: Hanoi, Ho Chi Minh, Da Nang, Hue y otras ciudades.
- Tailandia: Bangkok, Chiang Mai y numerosos destinos turísticos.
- Indonesia: funciona en grandes áreas urbanas y determinadas zonas turísticas, incluida Bali, aunque la disponibilidad varía según el lugar.
- Filipinas: principalmente en grandes ciudades como Manila, Cebú o Davao.
- Malasia: Kuala Lumpur y otras ciudades del país.
- Singapur: tiene una cobertura muy amplia.
- Camboya: está presente en ciudades como Phnom Penh y Siem Reap.
La disponibilidad puede cambiar y también puede haber zonas dentro de una misma ciudad donde determinados servicios no estén habilitados. Por eso, lo más práctico es abrir Grab al llegar al destino y comprobar directamente qué opciones aparecen.
Cómo usar Grab paso a paso
Una de las mejores características de Grab es que resulta bastante intuitivo, especialmente si alguna vez utilizaste Uber, Cabify u otra aplicación similar.
1. Descargar Grab
La aplicación está disponible para Android y iPhone.
Un consejo práctico es descargarla antes del viaje y tenerla preparada en el teléfono. Para utilizarla correctamente necesitarás conexión a Internet, por lo que conviene disponer de una SIM local, una eSIM o roaming.
Durante el registro puede ser necesario verificar el número mediante un código recibido por SMS.
2. Crear y configurar la cuenta
Una vez dentro de la aplicación tendrás que completar los datos básicos de tu perfil.
También podrás configurar los métodos de pago disponibles. Dependiendo del país y del servicio, Grab puede permitir pagar mediante:
tarjeta de crédito o débito, efectivo o sistemas de pago digital disponibles dentro de la propia plataforma.
Las opciones no son necesariamente iguales en todos los países.
3. Elegir origen y destino
Con la ubicación activada, Grab puede detectar aproximadamente dónde estás.
Después simplemente escribís el lugar al que querés viajar: un hotel, aeropuerto, estación, restaurante, atracción turística o una dirección determinada.
Conviene revisar cuidadosamente el punto exacto de recogida, especialmente en aeropuertos, centros comerciales y estaciones grandes.
En muchos de estos lugares existen sectores específicos destinados a los vehículos de aplicaciones.
GrabCar, GrabBike y GrabTaxi: ¿qué diferencia hay?
Según el país y la ciudad pueden aparecer diferentes opciones.
GrabCar
Es la alternativa más parecida a Uber.
Solicitás un vehículo privado con conductor y la aplicación te muestra la información necesaria para identificarlo.
Es una buena opción cuando viajás con equipaje, son varias personas o simplemente querés mayor comodidad.
GrabBike
Una de las experiencias más características del Sudeste Asiático.
En lugar de un auto, solicitás una moto con conductor.
Suele ser una alternativa económica y, en ciudades con muchísimo tráfico, puede resultar más rápida que trasladarse en automóvil.
Naturalmente, si llevás una valija grande, deja de ser una opción demasiado práctica.
GrabTaxi
En determinados destinos Grab también permite solicitar taxis tradicionales utilizando la aplicación.
La disponibilidad de cada modalidad depende de la ciudad.
Una gran ventaja: conocer el precio antes de viajar
Uno de los mayores beneficios para un turista es reducir la incertidumbre sobre las tarifas.
Cuando llegamos por primera vez a una ciudad es difícil saber cuánto debería costar realmente un taxi desde el aeropuerto hasta nuestro hotel o desde una atracción turística hasta otra.
Grab permite consultar el costo o estimación correspondiente en la aplicación antes de confirmar el servicio.
Además, como el destino queda ingresado directamente en el teléfono, se reduce otro problema bastante habitual durante los viajes: tener que explicar una dirección en un idioma que no hablamos.
Podés seguir el recorrido desde el teléfono
Después de solicitar el vehículo vas a poder ver en el mapa cómo se aproxima el conductor al punto de encuentro.
Cuando comienza el viaje también podés seguir el recorrido.
Es una función especialmente útil cuando visitamos por primera vez una ciudad porque permite saber aproximadamente dónde estamos y comprobar el trayecto hasta nuestro destino.
Antes de subir, verificá siempre que la matrícula y el vehículo coincidan con la información que aparece en la aplicación.
¿Se puede pagar Grab en efectivo?
En determinados países y servicios, sí.
Grab puede ofrecer diferentes formas de pago dependiendo del mercado: efectivo, tarjetas y otras opciones digitales.
Por eso no conviene asumir que vas a encontrar exactamente las mismas alternativas en Tailandia, Vietnam, Indonesia o Malasia.
Lo mejor es revisar los métodos disponibles directamente desde la aplicación cuando llegás al país.
¿Grab sirve solamente para pedir transporte?
No.
Grab se convirtió en una plataforma de múltiples servicios y en muchos destinos también permite pedir comida a domicilio, realizar envíos y acceder a otros servicios digitales.
GrabFood, por ejemplo, puede resultar muy práctico después de un día entero recorriendo una ciudad cuando simplemente querés comer algo en el hotel sin volver a salir.
Consejos para utilizar Grab durante un viaje por Asia
Hay algunos detalles que pueden hacer mucho más sencilla la experiencia.
Tené siempre Internet. Sin conexión será difícil pedir el vehículo, comunicarte con el conductor o localizar el punto de encuentro.
Prestá atención al lugar de recogida. En aeropuertos y grandes centros comerciales puede haber varios accesos y sectores específicos para Grab.
Comprobá la matrícula. Antes de subir verificá que corresponda al vehículo asignado.
Compará las diferentes modalidades. Si están disponibles GrabCar y GrabBike, por ejemplo, la diferencia de precio puede ser considerable.
Tené en cuenta las horas pico. En ciudades como Bangkok, Kuala Lumpur, Ho Chi Minh o Yakarta el tránsito puede ser realmente intenso y la demanda puede influir en precios y tiempos de espera.
Revisá promociones dentro de la aplicación. Grab suele ofrecer campañas o descuentos que pueden variar según el país y el momento.
¿Grab es siempre la opción más barata?
No necesariamente.
Una buena estrategia durante un viaje es utilizar Grab también como referencia de precios.
Si un taxi te ofrece llevarte a determinado lugar, podés consultar cuánto indica Grab para un recorrido similar y tener una idea bastante más clara de los valores.
Además, dependiendo del país existen otras aplicaciones que compiten con Grab.
Entre las alternativas más conocidas encontramos:
Gojek, especialmente importante en Indonesia; Bolt, presente en diferentes mercados; Be, disponible en Vietnam; y aplicaciones de compañías locales de taxis, como Bluebird en Indonesia.
Tener instaladas dos aplicaciones puede servir para comparar disponibilidad, tiempos de espera y tarifas.
¿Vale la pena instalar Grab antes de viajar a Asia?
Para un viaje por el Sudeste Asiático, definitivamente es una aplicación que conviene tener preparada.
No significa que tengamos que utilizarla para absolutamente todos los desplazamientos. El metro, los trenes, autobuses y otros sistemas de transporte público siguen siendo fundamentales para conocer muchas ciudades asiáticas.
Pero Grab soluciona muy bien esos momentos en los que necesitás llegar directamente de un punto a otro, trasladarte con equipaje, salir muy temprano hacia un aeropuerto o regresar tarde al alojamiento.
Y probablemente su mayor ventaja para un viajero sea la tranquilidad de poder manejar prácticamente todo desde el teléfono: ubicación, destino, vehículo, conductor, recorrido y pago.
En ciudades enormes y desconocidas, esa simplicidad puede hacer una diferencia enorme.
El traductor automático de Grab: una función fundamental cuando no hablás el idioma
Una de las funciones de Grab que más valoramos cuando viajamos por Asia es la traducción integrada en el chat.
Cuando necesitás comunicarte con un conductor o con quien está llevando un pedido, Grab puede traducir automáticamente los mensajes entre distintos idiomas. La propia compañía explica que GrabChat utiliza traducción automática precisamente para facilitar la comunicación entre viajeros, conductores y repartidores que no hablan el mismo idioma. (Grab)
Esto parece un detalle menor hasta que estás, por ejemplo, en Vietnam, Tailandia o Indonesia y el conductor te escribe porque no encuentra exactamente dónde estás parado.
Podés escribirle desde GrabChat y el sistema realiza la traducción al idioma correspondiente. Del mismo modo, los mensajes que recibís pueden ser traducidos a un idioma que puedas comprender, según los idiomas disponibles y la configuración de la aplicación.
Esto reduce muchísimo la barrera idiomática: no necesitás saber vietnamita, tailandés, bahasa indonesio o malayo para explicar dónde estás o comunicarte con el conductor.
Grab incluso ha desarrollado sistemas propios de traducción para mejorar este funcionamiento. (Grab Tech)
GrabFood: pedir comida prácticamente sin hablar el idioma
Otra función que para nosotros es tremendamente útil durante un viaje es GrabFood.
Imaginemos una situación bastante habitual: llegaste tarde al hotel después de un vuelo, estás cansado, los restaurantes cercanos ya están cerrando, no sabés dónde ir a comer o simplemente no tenés ganas de volver a salir.
Abrís Grab, entrás en Food, indicás la dirección de tu hotel o alojamiento y podés ver los restaurantes que realizan entregas en esa zona. Elegís los platos, hacés el pedido, pagás —si tenés configurado un método electrónico— y seguís la entrega desde el teléfono. (Centro de Ayuda Grab)
Y nuevamente aparece la ventaja del idioma.
Grab ha incorporado sistemas de traducción automática de los menús de GrabFood en distintos mercados. La disponibilidad de idiomas depende del país, pero la compañía ya ofrece una gran cantidad de menús traducidos y continúa ampliando el sistema. (Grab)
Esto permite que puedas pedir comida local prácticamente sin hablar con nadie y sin conocer el idioma del país.
Para un viajero puede ser una solución extraordinaria, sobre todo durante la primera noche en un destino.
¿No tenés datos cuando aterrizás? Probá con el Wi-Fi del aeropuerto
Nosotros recomendamos fuertemente tener conexión móvil durante todo el viaje, ya sea mediante una eSIM, una SIM local o roaming.
Grab depende muchísimo de Internet: necesitás conexión para solicitar el vehículo, conocer su ubicación, recibir mensajes del conductor y comunicarte si existe algún problema.
Sin embargo, hay una situación muy habitual cuando recién llegamos a un país: todavía no tenemos datos móviles.
En ese caso, si el aeropuerto dispone de Wi-Fi para pasajeros, podés conectarte a esa red y solicitar desde allí tu primer Grab hasta el hotel.
Hay que prestar especial atención al punto de recogida, porque muchos aeropuertos establecen sectores determinados para vehículos de aplicaciones y el conductor no necesariamente puede recogerte frente a cualquier puerta.
Una vez que llegues al hotel, nuestra recomendación es solucionar cuanto antes la conexión del teléfono. Depender exclusivamente del Wi-Fi durante un viaje por Asia puede complicarte innecesariamente los traslados.
Descargá Grab antes de viajar
Otro consejo basado en nuestra experiencia: no esperes a aterrizar para descargar la aplicación.
Instalá Grab antes del viaje, creá tu cuenta y dejá todo lo que puedas configurado.
Sin embargo, no te preocupes si desde Argentina, España u otro país donde Grab no opera normalmente no podés completar determinadas configuraciones.
Algunas funciones y métodos disponibles en la aplicación dependen del país en el que estés utilizando Grab. La propia plataforma advierte que sus servicios y opciones pueden variar según el mercado. Actualmente Grab opera en ocho países del Sudeste Asiático: Singapur, Indonesia, Malasia, Tailandia, Vietnam, Filipinas, Camboya y Myanmar. (Google Play)
Un detalle importante con las tarjetas
Este punto puede ahorrarte bastante tiempo.
Puede ocurrir que antes de llegar al primer país de tu viaje Grab no te permita agregar correctamente una tarjeta, o que determinadas opciones de pago todavía no aparezcan habilitadas.
Por eso nuestra recomendación es sencilla:
llevá la aplicación instalada y terminá de configurar el método de pago cuando llegues al primer país donde vas a utilizar Grab.
Si una tarjeta extranjera no aparece disponible o es rechazada, revisá primero el país o mercado que está utilizando la aplicación y las formas de pago habilitadas allí. Las condiciones pueden variar de un país a otro y Grab incluso puede aplicar cargos adicionales a determinadas tarjetas emitidas en el extranjero. (Centro de Ayuda Grab)
También conviene llevar más de una tarjeta internacional y algo de efectivo como respaldo.
Si tenés problemas con una tarjeta, comprobá además qué billeteras o métodos alternativos aparecen disponibles en ese país. PayPal no debe considerarse una solución universal para Grab, porque su disponibilidad depende del mercado y del servicio; si aparece habilitado en tu cuenta, puede servir como alternativa cuando el pago directo con tarjeta da problemas.
Un detalle curioso es que una billetera digital puede funcionar aunque esté asociada a la misma tarjeta que Grab rechazó al intentar cargarla directamente, porque el procesamiento del pago puede realizarse de manera diferente.
Por eso, antes de salir del aeropuerto, nuestra lista ideal sería:
Grab instalado + Internet + método de pago configurado + una tarjeta alternativa + algo de efectivo.
Con esas cinco cosas resueltas, moverse por buena parte del Sudeste Asiático se vuelve muchísimo más sencillo.
Grab te permite viajar por Asia sin depender tanto del idioma
Y quizás esta sea la verdadera razón por la que recomendamos tanto Grab.
No se trata solamente de conseguir un auto.
Podés aterrizar en un país cuyo idioma no hablás, conectarte al Wi-Fi del aeropuerto, indicar tu hotel directamente en el mapa, pedir un vehículo, comunicarte mediante mensajes traducidos automáticamente, seguir el recorrido y pagar desde el teléfono.
Más tarde podés estar cansado en el hotel, abrir nuevamente la misma aplicación, buscar restaurantes, consultar menús —que en algunos mercados incluso pueden aparecer traducidos—, pedir comida y recibirla en tu alojamiento.
Grab elimina una enorme cantidad de pequeñas dificultades que aparecen cuando viajamos por un país desconocido.
Y eso, cuando estamos recorriendo Asia por nuestra cuenta, vale muchísimo más que simplemente tener “un Uber asiático” instalado en el teléfono.