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Road Trips 01 Sep 2026

Road Trip Ruta de los 7 Lagos y Camino de Alta Montaña

Road Trip Ruta de los 7 Lagos y Camino de Alta Montaña

Road trip de primavera 

Vivo en Mendoza y todavía me sorprende cuánta gente de la región nunca hizo un road trip por algunas de las rutas más espectaculares que tenemos a pocas horas de casa. A veces pensamos que para encontrar grandes paisajes hay que tomar un avión, cruzar un océano o planificar durante meses, cuando la Cordillera de los Andes nos ofrece algunos de los mejores recorridos en auto de Sudamérica.

Con la llegada de la primavera al hemisferio sur empieza, además, una de las épocas que más me gustan para salir a la ruta. Los días son más largos, las temperaturas comienzan a subir y muchos destinos todavía están lejos de la cantidad de visitantes que reciben durante enero y febrero.

Hay dos recorridos que representan perfectamente dos caras completamente diferentes de los Andes: el Camino de Alta Montaña de Mendoza, siguiendo la Ruta Nacional 7 hacia la frontera con Chile, y la famosa Ruta de los 7 Lagos, en la Patagonia argentina.

No están uno al lado del otro y no recomiendo presentarlos como si fueran un único circuito corto. Desde Mendoza hasta San Martín de los Andes hay una distancia considerable. Pero sí pueden formar parte de un gran road trip por el oeste argentino para quienes tengan suficientes días, o funcionar como dos viajes independientes para hacer durante la primavera.

Después de más de tres décadas recorriendo estas rutas, te cuento cómo organizarlo, qué lugares no dejaría afuera y qué tendría en cuenta antes de salir.

Camino de Alta Montaña: la Cordillera desde Mendoza

Para quienes vivimos en Mendoza puede resultar cotidiano, pero basta recorrer la Ruta Nacional 7 con alguien que visita la provincia por primera vez para volver a dimensionar el paisaje que tenemos.

El Camino de Alta Montaña sale desde la ciudad de Mendoza hacia el oeste y acompaña buena parte del corredor internacional que conecta Argentina con Chile a través del Paso Internacional Cristo Redentor.

Desde Mendoza hasta la zona fronteriza son aproximadamente 190 kilómetros, aunque las distancias pueden variar ligeramente según el punto exacto hasta el que llegues.

Mi recomendación es salir temprano. No solamente permite aprovechar mejor el día: la Ruta 7 es también el principal corredor terrestre entre Mendoza y Santiago de Chile y tiene muchísimo tránsito de cargas.

La primera gran parada del recorrido es Potrerillos.

Potrerillos: primera parada del road trip

A aproximadamente 70 kilómetros de la ciudad de Mendoza aparece uno de los cambios de paisaje más lindos de la ruta.

El embalse de Potrerillos, rodeado por montañas, es una parada prácticamente obligatoria. Dependiendo de la época del año y de las condiciones de luz, el agua adquiere tonalidades completamente diferentes.

No hace falta dedicarle medio día si el objetivo es continuar hacia Alta Montaña. Una parada para disfrutar del paisaje, sacar fotografías y seguir viaje es suficiente.

Desde allí la ruta comienza a internarse definitivamente en la Cordillera.

Uspallata: donde vale la pena detenerse

A unos 120 kilómetros de Mendoza se encuentra Uspallata, uno de los puntos fundamentales de cualquier recorrido de Alta Montaña.

El valle tiene servicios, alojamientos, restaurantes y estaciones de combustible, por lo que también es un excelente lugar para pasar una noche si no querés hacer todo el recorrido de ida y vuelta durante el mismo día.

De hecho, para mí, dormir en Uspallata cambia completamente la experiencia.

En lugar de convertir Alta Montaña en una excursión acelerada, podés llegar tranquilamente desde Mendoza, recorrer los alrededores y continuar hacia la frontera temprano a la mañana siguiente.

Además, Uspallata tiene importancia histórica: por esta zona atravesaron columnas del Ejército de los Andes durante la campaña libertadora encabezada por José de San Martín.

De Uspallata a Puente del Inca

Desde Uspallata comienza uno de mis tramos favoritos.

La vegetación va desapareciendo progresivamente y el paisaje se vuelve cada vez más árido. Las montañas adquieren colores rojizos, ocres, marrones y amarillos mientras la ruta continúa ganando altura.

A unos 70 kilómetros de Uspallata se encuentra Puente del Inca, otro clásico mendocino.

La formación natural, moldeada durante miles de años por la acción del agua y los minerales, tiene una característica coloración amarillenta y anaranjada.

Aunque probablemente hayas visto cientos de fotografías, vale la pena detenerse.

También es un buen punto para empezar a sentir realmente la altura.

Estamos ya alrededor de los 2.700 metros sobre el nivel del mar, por lo que conviene caminar tranquilo, hidratarse y no exigir demasiado el cuerpo si no estás acostumbrado.

El Aconcagua está al lado de la ruta

Muy cerca de Puente del Inca se encuentra el acceso al Parque Provincial Aconcagua.

Y esto merece una parada.

El Aconcagua alcanza los 6.961 metros sobre el nivel del mar y es la montaña más alta de América.

No necesitás ser montañista ni realizar una expedición para conocer la zona. Existen sectores y senderos habilitados para visitantes que permiten acercarse al paisaje del Aconcagua sin necesidad de emprender un trekking de alta dificultad.

Si el día está despejado, las vistas son extraordinarias.

Es uno de esos lugares donde recomiendo no mirar solamente a través del teléfono. Parar, caminar un poco y simplemente observar la escala de la Cordillera es parte del viaje.

Las Cuevas y la frontera con Chile

Continuando por Ruta 7 llegamos finalmente a Las Cuevas, último poblado argentino antes del túnel internacional.

Estamos a más de 3.000 metros de altura y las condiciones meteorológicas pueden cambiar con enorme rapidez.

Incluso durante primavera puede hacer muchísimo frío.

Por eso hay una regla que mantengo siempre cuando recorro Alta Montaña: llevar abrigo independientemente de la temperatura que haga en Mendoza.

Podés salir de la ciudad con más de 25 grados y encontrarte unas horas después con temperaturas cercanas a cero en la Cordillera.

El antiguo camino hacia el monumento del Cristo Redentor, ubicado a más de 3.800 metros, no siempre se encuentra habilitado. Su apertura depende del clima y del estado del camino, por lo que hay que verificar las condiciones antes de intentar subir.

¿Se puede continuar hasta Chile?

Sí.

La Ruta 7 continúa hacia el Paso Internacional Cristo Redentor y después desciende hacia Chile.

Pero cruzar la frontera ya transforma la excursión en otro tipo de viaje.

Hay que llevar toda la documentación personal y del vehículo requerida para ingresar a Chile y contemplar posibles demoras en Aduana y Migraciones.

Además, la distancia hasta Santiago es considerable: desde Mendoza son aproximadamente 360 kilómetros, pero el tiempo de viaje depende muchísimo de las condiciones de la montaña y, especialmente, de la frontera.

Si el objetivo es solamente conocer Alta Montaña, no hace falta cruzar a Chile.

Podés llegar hasta los sectores habilitados próximos a la frontera y regresar a Mendoza.

Cuándo hacer el Camino de Alta Montaña

Primavera y verano son excelentes épocas.

Entre octubre y abril generalmente existen mejores condiciones para recorrer la Cordillera, pero esto no significa que el paso esté garantizado.

En alta montaña manda el clima.

Una tormenta tardía puede provocar nevadas, viento o hielo y obligar al cierre preventivo del corredor internacional.

Por eso, antes de salir, siempre hay que consultar el estado oficial del Paso Internacional Cristo Redentor.

También recomiendo cargar combustible antes de internarse en el tramo alto de la Cordillera y llevar agua, algo de comida, protector solar, anteojos de sol y abrigo.

La radiación solar en altura es muchísimo más intensa de lo que parece.

¿Y la Ruta de los 7 Lagos?

Acá cambiamos completamente de escenario.

Si Alta Montaña representa los Andes áridos, monumentales y casi desérticos de Mendoza, la Ruta de los 7 Lagos muestra la Cordillera cubierta de bosques, ríos y enormes espejos de agua.

El recorrido clásico une San Martín de los Andes con Villa La Angostura a través de la Ruta Nacional 40.

Son aproximadamente 110 kilómetros, pero sería un error calcular el viaje simplemente por la distancia.

Este camino hay que hacerlo despacio.

Hay miradores, playas, senderos y desvíos que hacen que esos 110 kilómetros puedan ocupar tranquilamente un día entero.

Durante el recorrido aparecen algunos de los paisajes más famosos de la Patagonia: Lácar, Machónico, Falkner, Villarino, Escondido, Correntoso y Nahuel Huapi, además de otros lagos y puntos panorámicos de los alrededores.

Primavera en los 7 Lagos

Una de las ventajas de viajar en primavera es encontrar mucho menos movimiento que durante enero.

El paisaje comienza a despertar después del invierno, queda nieve en las cumbres y los bosques recuperan progresivamente sus colores.

También hay que considerar que el clima patagónico es cambiante.

Podés tener sol, viento, lluvia y frío durante el mismo día.

Una campera impermeable y ropa para vestirse en capas son mucho más útiles que viajar únicamente con ropa de verano.

De todas maneras, la Ruta de los 7 Lagos merece una guía propia, porque hay muchísimo para contar sobre cada lago, los mejores miradores y dónde conviene detenerse. Lo veremos en detalle en otra nota de Mis Viajes Increíbles.

¿Se pueden combinar Alta Montaña y 7 Lagos?

Sí, pero hay que entender las distancias.

Desde Mendoza hasta San Martín de los Andes hay alrededor de 1.200 kilómetros por carretera, dependiendo del itinerario elegido.

Por eso no recomiendo hacer el traslado de un día para otro dentro de un supuesto viaje corto de cinco días.

Si querés combinar ambos recorridos en auto, lo convertiría en un verdadero road trip por el oeste argentino de al menos 7 a 10 días.

Otra posibilidad es hacer Alta Montaña desde Mendoza y después viajar en avión hacia la Patagonia, alquilando otro vehículo allí.

Para un viaje exclusivamente en auto, en cambio, agregaría paradas intermedias y disfrutaría también el traslado hacia Neuquén.

Itinerario corto: Alta Montaña desde Mendoza

Si disponés de pocos días, haría algo así:

Día 1: Mendoza → Potrerillos → Uspallata. Noche en Uspallata.

Día 2: Uspallata → Puente del Inca → Parque Provincial Aconcagua → Las Cuevas → regreso.

Día 3: regreso tranquilo a Mendoza, aprovechando Potrerillos o alguna parada adicional.

Con solamente un fin de semana largo ya podés tener una excelente experiencia de montaña.

Itinerario extendido hacia la Patagonia

Si querés convertirlo en un viaje grande, reservaría más tiempo:

Días 1 y 2: Camino de Alta Montaña.

Días 3 y 4: traslado desde Mendoza hacia la Patagonia, evitando convertir 1.200 kilómetros en una carrera.

Día 5: San Martín de los Andes.

Día 6: Ruta de los 7 Lagos completa.

Día 7: Villa La Angostura.

Día 8: Bariloche.

Y si disponés de diez días, mucho mejor. Podés agregar noches y hacer el recorrido con el ritmo que estos paisajes realmente merecen.

Dos caras completamente diferentes de los Andes

Eso es probablemente lo que más me gusta de combinar estos dos recorridos.

En Mendoza tenés montañas inmensas, roca desnuda, alturas superiores a los 3.000 metros, el Aconcagua y una ruta que literalmente atraviesa la Cordillera rumbo a Chile.

Mil kilómetros más al sur, los mismos Andes se transforman en bosques, lagos transparentes, montañas nevadas y pueblos patagónicos.

Son dos paisajes completamente diferentes unidos por una misma cordillera.

Y ninguno necesita un viaje al otro lado del mundo.

La primavera es un excelente momento para redescubrirlos: menos turistas, días cada vez más largos y rutas que vuelven a cobrar vida después del invierno.

Después de más de tres décadas recorriendo estos caminos, sigo pensando lo mismo cada vez que vuelvo: hay viajes increíbles que empiezan mucho más cerca de casa de lo que imaginamos.

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